sábado, 15 de junio de 2013

La apertura del tesoro

El MARQ empieza a montar las piezas de la exposición 'El reino de la sal. 7.000 años de historia en Hallstatt'


c. martínez/video: rafa arjones

Nueva muestra. El próximo viernes el MARQ abrirá sus puertas a la exposición El reino de la sal. 7.000 años de historia en Hallstatt, una muestra procedente del Museo de Historia Natural de Austria que trae por primera vez a España piezas de bronce, cerámica y, sobre todo, material orgánico conservado gracias a las propiedades de ese producto.
Llegaron el pasado domingo. Tres camiones con el mobiliario y uno con las piezas. El trayecto se inició en el Museo de Historia Natural de Viena y acabó en el MARQ, donde ahora se trabaja en el desembalaje, revisión y registro de este fondo, y en su colocación en las tres salas temporales del museo alicantino. La inauguración tendrá lugar el viernes y estará abierta hasta el 6 de enero. En esos casi seis meses, el público podrá ver por primera vez en España esta exposición que bajo el título El reino de la sal. 7.000 años de historia en Hallstatt reúne algunos de los objetos aparecidos en ese yacimiento austríaco, considerado uno de los emplazamientos arqueológicos más destacados de Europa.
Lo que hace único a este yacimiento es que la sal, además de un producto de comercio y riqueza se convirtió en un conservador de primera magnitud. Si la mina de donde se extraía la sal es un centro de investigación en sí mismo, no lo es menos el cementerio de inicios de la Edad del Hierro, del siglo VIII antes de Cristo. En ambos lugares lo sorprendente para los arqueólogos fue encontrarse objetos en perfecta conservación gracias a las propiedades de la sal.
Este es el caso de algunas de las piezas que desembalaron ayer dos de los cuatro correos que han acompañado a los fondos: Anton Kern, jefe del departamento de Prehistoria del museo austríaco, y Reinhard Golebiowski, jefe de exposiciones de ese centro.
Dos cascos de bronce, un cazo para rituales, un vaso con decoración zoomórfica que sale por primera vez de Austria; una vasija; una cerámica y un parásito que corresponde a unos huevos que se encontraron en unos excrementos del cementerio de Hallstatt, son algunas de las piezas que ayer pasaron ya a las vitrinas del MARQ, una vez que los técnicos de ambos museos certificaron su óptimo estado.


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